PENAS SEVERAS, PLAN DE VIDA O LÍMITES, ¿QUÉ NECESITA NUESTRA SOCIEDAD?

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PENAS SEVERAS, PLAN DE VIDA O LÍMITES, ¿QUÉ NECESITA NUESTRA SOCIEDAD?

Para mejorar la vida de las personas, es necesario implementar penas severas contra drogas, armas y asesinatos; la tranquilidad de los ciudadanos se vive a través de la aplicabilidad de las políticas, ya que de nada sirve tener delimitadas políticas que no se aplican, que se archivan, ya sea por negligencia, indulgencia o corrupción. No sé que necesitamos en Colombia, si penas severas a quienes infringen la ley, o penas severas para quienes la deberían hacer cumplir.

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Reflexión
Penas severas, plan de vida o límites, ¿Qué necesita nuestra sociedad?
 
Para mejorar la vida de las personas, es necesario implementar penas severas contra drogas, armas y asesinatos; la tranquilidad de los ciudadanos se vive a través de la aplicabilidad de las políticas, ya que de nada sirve tener delimitadas políticas que no se aplican, que se archivan, ya sea por negligencia, indulgencia o corrupción. No sé que necesitamos en Colombia, si penas severas a quienes infringen la ley, o penas severas para quienes la deberían hacer cumplir.
 
Debería ser imperativo para un país, pensar en el bienestar de la comunidad y no en el beneficio de un particular que infringe la ley, pero, si se desea pensar en el bienestar de dicho particular, en lugar de permitirle volver a las calles, se debería crear un plan de vida para dicho ciudadano que carece de educación, salud mental y oportunidades. El clima que se respira, de delincuencia, asesinatos e inseguridad, son el resultado de una cultura que no trabaja en equipo, de funcionarios que no dimensionan la bolita de nieve cuando el ladrón llega una y otra vez, pero sale nuevamente a las calles sintiéndose libre de hacer y deshacer, sintiéndose orgulloso de estar en un lugar permisivo, donde lastimosamente su gente no hace respetar su territorio, su tranquilidad y su paz. Lo triste, es que en cierta medida, son ciudadanos confundidos, toda vez que son como el hijo de un corrupto, que no entiende por qué el padre hace, pero no lo deja hacer, por qué lo llena de subsidios, pero no le brinda la educación para que pueda crecer, por qué lo llena de promesas cada cuatro años, pero jamás optimiza su calidad de vida, por qué lo deja en libertad, permitiéndole regresar a un barrio donde es más fácil conseguir un arma, que un plato de comida.
 
Un país debe funcionar como una gran empresa, que genera rentabilidad y brinda bienestar, pero para ello, debe asegurar a través de sus procesos un resultado efectivo. Qué hace una empresa cuando un empleado no cumple? Bueno, existen los llamados de atención, las sanciones disciplinarias y hasta los despidos, dependiendo de la gravedad de la situación. Lo que sí es cierto, es que recibe seguimiento y pasa a descargos con el jefe de RRHH, que vendría siendo el fiscal, quien solicita para el angelito medida de aseguramiento, para que luego, el juez con funciones de control de garantías, que en este caso sería  el presidente de la compañía, decida si le devuelve al angelito sus alas, o si se las deben quitar.
 
Cuando una empresa descubre que un colaborador se encuentra incumpliendo, inmediatamente implementa un plan de acción orientado a capacitar, formar y desarrollar a la persona en su cargo. Lo mismo deberían hacer los jueces (yo aquí pensando en unicornios), y sería, delimitar acciones más allá de una orden de libertad inmediata, enfocado en un plan de vida que le permita al angelito saber hacia donde volar; no recibió pena, no tiene plan y vive sin límites. No podemos ver el delito como un hecho aislado, no, pero al atacar únicamente el delito pasando por alto las variables que inciden en él, continuamos en un bucle, en un eterno dejavú. No es atacando personas que se sana una sociedad, necesitamos crear una cultura que no tema meter la mano en la llaga, hasta ver sanada la herida.
 
Siempre me ha gustado comparar las empresas y la sociedad con las familias, al fin y al cabo son el núcleo de ambas; si a una madre acostumbrada a ver novelas, hablar por teléfono o salir con las amigas, el hijo le dice que quiere salir a jugar, ella gustosa le da permiso, ya que podrá continuar viendo televisión o con el chisme que dejó a medias; en cambio, una madre centrada, en cuya mente no solo rondan ideas vacías, si el hijo le llega a pedir permiso para salir, ella de una vez pide cuadernos, revisa tareas y pregunta lecciones. Pero, infortunadamente hacer todo eso, cuesta; no es fácil dejar de lado el placer y la comodidad personal por el bien común, por un plan a largo plazo. El problema, es que con los años, el hijo también aprendió a pensar solo en él, en su placer inmediato, dejando de lado el plan de vida de todas las personas que lo rodean.
 
Qué ocurre, cuando existen personas a las que nadie les estable límites? Todos tenemos a alguien a quien delimitar límites; hijos, estudiantes, ciudadanos, todos los necesitamos. Por algo existen los límites de velocidad, porciones adecuadas de comida, horarios de clase, fechas para pagar impuestos, fronteras; pero existen muchas personas en las calles sin límites, sin nadie que las controle, ni oriente.
 
Espero aprendamos cada día a vivir en pro del plan de vida y el bienestar de todos aquellos que nos rodean, dejando de lado nuestro placer, capricho o bienestar inmediato, toda vez que lo fugaz deja un fruto amargo, en cambio el sacrificio, la disciplina, el esfuerzo, el control y el orden, nos llevan a salir tranquilos a las calles, caminar con confianza y disfrutar del buen vivir en comunidad.
 
Existen personas que no necesitan que les pongan límites, los conocen muy bien y saben que gracias a ellos logran crecer, pero ese, no es el caso de todos. Es saludable imponer un límite, un plan de vida o una pena severa, y si usted está habilitado o en condición de hacerlo, hágalo, el cáncer no se cura con pañitos de agua tibia.
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